El Club del Pueblo
El Club del Pueblo
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Varios motivos convocaban a los chicos
del pueblo a integrarse al Club del pueblo: 1.
El cine que funcionaba en el salón principal los fines de semana al
igual que los bailes de los sábados a la noche. 2.
La cantina en la que los grandes jugaban a las cartas y hacían
billar y casín luego del almuerzo o por la noche. 3.
La pista circular en el gran lote donde se organizaban los bailes
del verano. 4.
La casa del cantinero, que merece este capítulo:
Los domingo a la mañana, luego de la noche del baile, los chicos nos
reuníamos junto con el hijo del cantinero en la pista al aire libre y
buscábamos entre las tapitas de gaseosas y cervezas, las más raras, que
siempre eran "las patito". Así las llamábamos pues tenían la
ilustración de dos aves de plumas blancas las que luego nos enteramos que
eran cisnes.
Luego de un tiempo entretenidos en ese menester, disputábamos juegos de
vigilante-ladrón al mejor estilo del oeste americano: formábamos dos bandos,
uno de los cuales se escondía y el otro, luego de un tiempo de espera, salía
a buscarlo. |
Esa mañana me tocó buscar a los
malhechores que se escondían entre arbustos, bajo unas leñas o detrás de un
gran galpón de chapa que tenía herramientas del club. Cuando detectábamos a
alguno de ellos simplemente apuntábamos con el índice de una mano que
aparentaba un arma, y gritábamos: "¡Pá!, Horacio" (o el Beto, o
Mundito) según fuera el nombre del encontrado. A mí me decían "El Chiquito de la
Farmacia", o nada más que "Chiquito" y otras veces, trepado a
un árbol, pude eludir por un tiempo a quienes tenían que encontrarme.
Por supuesto ganaba el equipo que mantenía por lo menos al último hombre vivo.
Ya se hacían las horas de mediodía y debíamos regresar a casa pues nos
esperaban para almorzar, pero previamente nos pedíamos alguna gaseosa en la
cantina que recién iniciaba su actividad atendiendo a los primeros
parroquianos que consumían el vermouth como aperitivo antes del almuerzo. Al pasar de
los años, ya muchachos, éramos nosotros quienes pedíamos el gancia con limón
o el cinzano con fernet acompañados con manís o queso cortado y algunos
seguían disfrutando la granadina batida con soda. |
phil Ene 2014
1 - https://www.facebook.com/notes/tonio-de-almagro/los-cines-del-pueblo/392056868443
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