LLEGAR Y OTRAS
LLegar... Debíamos de salir de casa a eso de las cinco de la mañana para trasladarnos desde Ciudadela hasta aquel pueblo donde mi padre hacía las veces de Farmacéutico. Porque con sus conocimientos de preparador de recetas, idoneidad en la materia y mediante certificado de la Dirección Nacional de Higiene, que le otorgó el título de Dependiente Idóneo en Farmacia podía gerenciar, explotar y asumir las responsabilidades de una Farmacia única en un pueblo de provincia. Y hacia allí partimos ese día a las cinco de la mañana en las recién iniciadas vacaciones de invierno con mis recién cumplidos ocho años. Junto a mi madre y mis dos hermanas tomamos un colectivo en cercanías de mi domicilio que nos llevó hasta Liniers y desde allí otro nos acercó hasta Caseros para luego tomar allí el tren local que nos aproximaría a la estación donde paraba el de larga distancia que abordaríamos para llegar a...